domingo, 11 de septiembre de 2016

LOS 5 PRINCIPIOS BÁSICOS DE STOTT PILATES

La enseñanza de pilates ha evolucionado con los tiempos dando lugar a la creación de distintas escuelas, entre las que se encuentran Polestar, Winsor Pilates, Pilates Original, Stott Pilates y Body Control entre otras. Stott Pilates fue fundada en Canadá en la década de los 80 de la mano de Moira Stott, que fue una de las alumnas de Romana Kryzanowska (alumna directa de J. H. Pilates).

Stott Pilates ha establecido 5 principios básicos de estabilización que se deben de mantener durante toda la sesión y que hacen referencia a una serie de puntos de conciencia biomecánica del cuerpo que proporcionan la técnica correcta para la ejecución de los distintos ejercicios.
Estos 5 principios no deben de entenderse de forma aislada, ya que todos trabajan juntos para crear un ejercicio inteligente y por lo tanto seguro y eficaz.
La toma de conciencia de estos principios desde el inicio de la práctica de pilates, te ayudará a adquirir un mayor conocimiento de cómo funciona tu cuerpo. Esto a su vez realzará tu nivel de capacidad y concienciación permitiéndote realizar los ejercicios con mayor precisión y control y de esa manera poder cosechar todos los beneficios que nos puede aportar su práctica.
En posteriores entradas analizaremos cada principio por separado, acompañado de la descripción práctica de los distintos ejercicios que nos va a ayudar a comprenderlos e interiorizarlos.

miércoles, 7 de septiembre de 2016

QUIÉN PUEDE PRACTICAR PILATES

El método pilates esta pensado para adaptarse a cualquier nivel de forma, por lo que la edad y tu estado de forma física inicial no importan para su práctica. Además el método a través de sus modificaciones para cada ejercicio, permite adaptar el programa para tu estado físico o necesidades concretas. Recordar, que se trata de un sistema correctivo de ejercicios en el que se progresa por etapas y en el que por lo tanto nunca debemos de superar los límites que pongan en riesgo la alineación y estabilidad de nuestras diferentes articulaciones, dando más importancia a la activación de la musculatura concreta para cada ejercicio que a la amplitud del movimiento en sí.
No obstante, es muy importante tener en cuenta que si padeces alguna enfermedad, te has sometido recientemente a una intervención quirúrgica u otro tratamiento médico, sufres algún tipo de lesión o minusvalía o si estas embaraza o has dado a luz recientemente antes de empezar a practicar el método pilates debes de consultar a tu médico o especialista. En la actualidad muchos son los médicos que aconsejan la práctica de pilates, por ejemplo para los dolores de espalda.
J. H. Pilates, practicando "mecedora con piernas abiertas" a edad avanzada
Durante la práctica no debes de experimentar dolor ni molestia alguna. Sin embargo no debes de confundir el dolor con la sensación de esfuerzo o ligero estiramiento.
A pesar de ser un método de trabajo muy adaptable para todo tipo de personas, su práctica puede resultar exigente y poner a prueba al cuerpo más “en forma”. Recuerda que en pilates trabajamos más la musculatura profunda y estabilizadora, que suele ser la menos entrenada incluso para personas con un buen estado físico inicial.
Pilates también se puede practicar como complemento a otras actividades deportivas como el running, ciclismo, golf, tenis, pádel y cualquier otra disciplina que nos exige un esfuerzo muy localizado sobre ciertos músculos y articulaciones o bien de una manera asimétrica (mayor énfasis en el trabajos de unos de nuestros lados) ayudándonos a corregir esos desequilibrios musculares y a trabajar el cuerpo y la musculatura de forma integral y simétrica.
También es muy recomendado para personas que lleven una vida sedentaria o que en su trabajo mantengan posturas forzadas/mantenidas o movimientos repetitivos a lo largo de su jornada laboral.

sábado, 3 de septiembre de 2016

EQUIPAMIENTO NECESARIO PARA LA PRÁCTICA DE PILATES

Para el comienzo de la práctica de pilates matwork (colchoneta o suelo) se necesita un equipamiento muy sencillo que describiremos en esta entrada. A medidas que vayas progresando, tienes distintos accesorios que siendo bastante asequibles en precio, nos aportan variedad a la sesión e intensifican el trabajo.
El tiempo aconsejable a dedicar a la práctica de pilates está entre 120 y 150 minutos a la semana, que lo puedes repartir entre 2 y 4 clases, todo en función del tiempo del que dispongas, evitando siempre las interrupciones en medio de tu sesión y las comidas fuertes al menos 1 hora y media antes de la misma.
Clase de mat o colchoneta de J. H. Pilates
LO QUE NECESITAS:

-COLCHONETA. Esta deberá se lo bastante gruesa como para proteger tu espalda y articulaciones mientras practicas los sucesivos ejercicios. Un grosor de 10 mm te proporcionará un nivel adecuado de protección, ya que si es demasiado gruesa te dificultará el equilibrio. La longitud de la misma será al menos igual que tu estatura. A tener en cuenta que la colchoneta no deslice sobre el suelo, por lo que una de sus caras será antideslizante.
-ROPA CÓMODA. Usa ropa que te permita moverte con libertad y no obstaculice tus movimientos. Es indiferente que la ropa sea o no ceñida (tipo malla deportiva), si bien el uso de ropa ceñida te permite observar mejor tu cuerpo, alineación y movimiento, ayuda muy importante para realizar las oportunas correcciones.
-CALCETINES. La práctica de pilates resulta más fácil sin ningún tipo de calzado, lo que nos permite trabajar mejor los músculos intrínsecos del pie y nos da una mayor propiocepción, por lo que es recomendable realizarlo sin nada en los pies o con unos calcetines normales o en su defecto unas zapatillas de ballets. Cuando vayas a realizar pilates con fitball (pelota grande), es interesante el uso de calcetines antideslizantes o realizarlo sin calcetines, lo que nos dará un mayor grado de adherencia a la pelota.
-TOALLA PEQUEÑA. Si al tumbarte sobre la espalda la cabeza queda demasiado inclinada hacia atrás usa una toalla debajo de la nuca, ganando en comodidad y seguridad para tu cuello.
-ESPEJO. Este no es un elemento necesario, si bien su uso nos permite observar nuestro cuerpo y alineación, siendo de gran ayuda para corregirnos a nosotros mismos.

Y por último, necesitarás MOTIVACIÓN y CONSTANCIA, ingredientes fundamentales para sacar el mayor provecho a tus sesiones.

jueves, 1 de septiembre de 2016

LOS 6 PRINCIPIOS BÁSICOS DEL MÉTODO PILATES

Los ejercicios del método pilates se deben de realizar siguiendo unos principios básicos que su propio creador estableció. No debemos de olvidar que todos los movimientos que realizamos están pensados para reducir el riesgo de lesiones y asegurar la eficacia de los ejercicios.
La incorporación de estos principios básicos es un proceso lento donde la paciencia y  la constancia son fundamentales para ello. No debemos desanimarnos durante las primeras sesiones al querer incorporarlos  todos. La práctica es el mejor método de aprendizaje.
Los principios establecidos por J. H. Pilates son 6 y son los siguientes:

CONCENTRACIÓN: Es clave para conseguir conectar la mente y el cuerpo. Para trabajar el cuerpo debes de estar preparado mentalmente, ya que es la mente la que guía al cuerpo y la que pone le pone en acción, prestando atención en los movimientos que realizas mediante la adecuada respuesta muscular. Cuando te concentres en un área que estás trabajando, procura sentir la actividad que está desarrollándose. Eses es el poder de tu mente. ¡Úsalo¡

CONTROL: J. H. Pilates diseñó su método en torno a la idea del control muscular, evitando en todo momento movimientos bruscos, causales e irregulares con el objeto de evitar lesiones. Al realizar los ejercicios meticulosamente y con control, concentrará su esfuerzo, obtendrá más beneficios del movimiento y avanzará adecuadamente, evitando que sean los hábitos adquiridos los que controlen el movimiento.
CENTRALIZACIÓN: Piensa en los músculos que utilizas para desempeñar tus quehaceres diarios, y verás que son los brazos y las piernas, pero y ¿qué hay del centro del cuerpo? No te olvides del él. Este centro es definido como el cinturón (anterior y posterior) que se extiende desde la base de las costillas hasta por debajo de la pelvis y en él se hallan los grupos musculares situados en el abdomen, nalgas, cara interior de los muslos y región lumbar y que constituyen tu centro de energía o mansión de  poder como lo bautizó J. H. Pilates. Un centro fuerte es fundamental durante la realización de todos los ejercicios, siendo el punto de apoyo para ejercer el control de todos los movimientos, incluso cuando aparentemente sólo estés usando las extremidades del cuerpo. El centro soporta el tronco, ayuda a mejorar la postura, facilita movimientos equilibrados y afina el control motor de las extremidades. Cada movimiento utiliza estos músculos y si quieres realizar los ejercicios con control, necesitas concentrarte en esta área.
FLUIDEZ: Durante la práctica es clave realizar los ejercicios con fluidez, sin movimientos forzados e incómodos, debiendo de resultar su ejecución grácil, con la sensación vista desde fuera de que no cuesta. A medida que avanzas, aprenderás a enlazar cada ejercicio con el siguiente, sin pausas. Al empezar habrá veces que necesitarás descansar entre un ejercicio y el siguiente. Los movimientos seguirán el fluir natural del cuerpo, sin un ritmo muy rápido o muy lento.
PRECISIÓN: Cada movimiento tiene un propósito, una razón de ser y cada instrucción es vital para el éxito global del ejercicio. Para obtener buenos resultados de los ejercicios es necesario dedicarles tiempo y concentrarse en realizar esos movimientos con precisión y control, evitando las acciones semiconscientes. Con el tiempo y paciencia, tu precisión mejorará y te beneficiarás del esfuerzo dedicado.
RESPIRACIÓN: Respira es el primer y último acto de la vida. Al inspirar y espirar profundamente la sangre se llena de oxígeno y elimina toxinas. El ritmo de la respiración es muy importante en el método Pilates, y los ejercicios están diseñados para coordinarse con una respiración profunda y eficaz. A la vez una buena respiración te ayudará a controlar tus movimientos. Por regla general se inhalará por la nariz al preparase para realizar un movimiento y se exhalará por la boca mientras se ejecuta. (No obstante sobre esté principio realizaré una entrada desarrollando la metodología a emplear en la respiración y su correspondencia con las diferentes pasos de cada ejercicio). 

¿QUÉ BENEFICIOS NOS PUEDE APORTAR PILATES?

Los beneficios que podemos obtener con la práctica del Método Pilates son muchos y variados y han sido refrendados por especialistas médicos y fisioterapeutas; sin embargo, no hay que ver en la práctica de este método un milagro escultor del cuerpo, ni un sistema que combate la celulitis o que moldea los cuerpos hasta hacer de ellos esbeltos espejos del modelo de belleza actual. Ese no es su objetivo.
Los resultados en el cuerpo comienzan a notarse a las pocas semanas de comenzar con los ejercicios de Pilates. Como es una actividad anaeróbica, no se trabaja a nivel cardio respiratorio ni son ejercicios de resistencia (como son el spinning o el aeróbic), por lo tanto no se busca la quema de calorías y grasas como en estas disciplinas. Buscamos el fortalecimiento muscular (principalmente de los músculos estabilizadores) y la alineación postural. Por eso es conveniente tener bien claro cuáles son nuestros objetivos, a la hora de elegir el tipo de ejercicios que vamos a realizar.
Pilates sirve para oxigenar los músculos mediante la respiración y lograr que la persona tome mayor conciencia de su cuerpo y sus articulaciones. Es una práctica que relaja y fortalece cuerpo y mente, pero como todo lo relacionado con la salud, ha de ser contemplado como un método que requiere seriedad y compromiso por parte de la persona que lo práctica, siendo la constancia la principal premisa para disfrutar de los beneficios que nos puede aportar su práctica.

Algunos de los principales beneficios que conlleva la práctica regular de Pilates son:
- Logra un estado de relajación global (mediante la respiración y la concentración), permitiendo con ello eliminar el estrés, las tensiones musculares y la rigidez.
- Aumenta la flexibilidad, la agilidad, el sentido de equilibrio, y mejora la coordinación de movimientos.
- Es el complemento ideal para practicar otro deporte, te ayudará a prevenir lesiones, trabajaras los músculos posturales, esos a los que nadie les presta atención y son claves para tener una buena técnica de carrera, por ejemplo.
- Provee un buen tono muscular, fortaleciendo y tonificando el cuerpo sin aumentar el volumen de los músculos, consiguiendo así estilizar la figura.
- Nos ayuda a aplanar el abdomen mediante la activación del transverso, nuestra faja natural
- Aporta gran vitalidad y fuerza.
- Mejora la alineación de la columna vertebral, y corrige los hábitos posturales incorrectos.
- Mediante la integración cuerpo-mente, consigue aumentar la autoestima y el conocimiento del propio cuerpo.
- Permite prevenir lesiones del sistema músculo-esquelético.
- Ayuda a aliviar la mayoría de los dolores de espalda.
- Mejora la movilidad de las articulaciones.

¿QUÉ ES PILATES?

Un buen estado físico es el primer requisito para ser feliz”. Esta frase de J. H. Pilates podría resumir perfectamente la filosofía del método creado por él. Un buen estado físico que se consigue haciendo que intervengan cuerpo, mente y espíritu.
El pilates como se conoce en la actualidad es un sistema de acondicionamiento físico sin impacto que hace un mayor énfasis en la alineación corporal, en la respiración y en agudizar la conciencia de las posibilidades y recursos no explotados del propio cuerpo, cuyo objetivo es el fortalecimiento muscular y al mismo tiempo la mejora de la flexibilidad, beneficiando la eficacia de la motricidad.
El método se practica mediante la ejecución de una secuencia de ejercicios que se realizan con movimientos controlados y precisos, desarrollada en su origen por J. H. Pilares hace ya casi 100 años, y actualizada a los nuevos conocimientos que biomecánicos y médicos tienen en el campo del movimiento y la anatomía humana.
Los ejercicios se realizan en distintas posiciones (acostados en posición supina o prono, sentados, de rodillas, inclinados, en cuadrupedia y de pie), evitando siempre el impacto o presión sobre músculos, articulaciones y tejidos.
Las personas que practican este método con regularidad desarrollan el cuerpo de una forma armónica, vigorizan la mente, mejoran su postura, se mueven con mayor desenvoltura, duermen mejor y consiguen un cuerpo más fuerte, flexible y una figura más estilizada, siendo un método que no fatiga ni aburre y que debe practicarse atendiendo una serie de principios que desarrollaré en posteriores entradas.
En la ejecución de los ejercicios la persona debe enfocar su concentración en sentir e identificar lo que el cuerpo hace en cada movimiento, en controlar a conciencia los músculos que actúan siendo esto la conciencia corporal y el manejo de la propiocepción. Es la mente la que guía el cuerpo. J. H. Pilates creía en el poder de la mente para controlar el cuerpo, por lo que no es extraño que muchas personas queden muy sorprendidas ante el bienestar y la energía que sienten tras las primeras clases.
Los ejercicios del método despiertan la conciencia del propio cuerpo. Buscan trabajar el cuerpo desde el centro hacia fuera, convirtiendo la musculatura abdominal, la región lumbar o parte baja de la espalda y la pelvis en una potente central de energía o Powerhouse como lo denominada J.H Pilates.
Durante la práctica como desarrollaremos más adelante, la respiración debe ser consciente, de tal forma que se integre y coincida con los respectivos movimientos, realizando la inhalación profunda y una exhalación completa (normalmente en la fase más fuerte de cada ejercicio).
En su origen J.H. Pilates creó una secuencia de 34 ejercicios. En la actualidad a partir de los mismos, modificaciones y variaciones existe un amplio repertorio para adaptarse a las necesidades de cada persona. La práctica es progresiva, yendo siempre de menos a más y su ejecución comprende tres niveles de dificultad: básico, intermedio y avanzado. Un mismo ejercicio puede realizase atendiendo a cualquiera de estos niveles en base a las modificaciones.
La técnica abarca 3 tipos diferentes de entrenamiento, los cuales no están aislados el uno del otro, sino que se complementan entre ellos:
-PILATES MATWORK o sobre colchoneta, en el que trabajamos utilizando exclusivamente nuestro propio peso
-PILATES CON ACCESORIOS: pelotas de tonificación, gomas, círculo mágico, fitball, foam roller, arc barrel, etc. Igual que en colchoneta, con la diferencia de que el uso de estos accesorios nos permiten trabajar desde distintas posiciones, planos e intensidades, siendo un complemente perfecto para enriquecer nuestras sesiones.

-PILATES CON APARATOS: cadillac, barril grande, silla baja o alta y reformer, siendo este último el más popular.